El enojo es mi inseguridad. En otro tiempo fue la impotencia y el dolor disfrazado de gritos y de llanto desmesurado. No me calmaba nada. El enojo hoy es mi inseguridad, el autoboicot, tal vez, el subconciente queriendo destruirlo todo otra vez. Yo siempre dije que la felicidad es aburrida, y lo es, en estado constante, y que para vivir hay que sufrir, romanticismo extremo. Pero los ratos no son constantes. No me aburre un rato, dos, tres, mil. Siempre quiero un rato más, no me alcanza. Y el sufrimiento viene de adentro, de Hera, de la pantera, y del veneno del escorpión. Es mi inseguridad, y la transmito. Me duele como una aguja reventándome el ego que flotaba lejos de mi, que ya no era mío. El enojo, no arruinarme, no arruinarte. Estoy aprendiendo a calmarlo sin herir, de paso. Es mi inseguridad.
Pantera, escorpión, Hera, guardados todos, que duerman.
Escritos de alegría, de bronca, de dolor, intereses y demases cuestiones que tengo necesidad de extirpar y plasmar en algún lado.
domingo, 29 de julio de 2012
lunes, 23 de julio de 2012
Cuerpos Imanes
A veces siento que tu sangre atrae mi sangre, y que mi sangre atrae tu sangre. Que nuestras bocas no pueden evitar ese llamado invisible y tienen que encontrarse. Y las lenguas, mezclarnos por dentro, y lo que me despiertan tus besos y te generan los míos. Que nuestra piel sea nuestra, y no tuya ni mía, nuestra. Y a veces siento que no podemos ser más justos, porque como te dije, no somos perfectos, somos justos: yo para vos, y vos para mí. Porque no podemos controlar esa atracción hermosa que nos lleva a pegarnos cuerpo con cuerpo, porque no queremos evitarla. Ni queremos salir, ni separarnos, ni no abrazarnos.
¡Es tan increíble esto que nos pasa! Y lo mejor es que es real. Somos nuestro propio imán.
¡Es tan increíble esto que nos pasa! Y lo mejor es que es real. Somos nuestro propio imán.
miércoles, 18 de julio de 2012
Las piezas
"(...) mientras nos besamos como
si tuviéramos la boca llena de flores o de peces, de movimientos vivos, de
fragancia oscura. Y si nos mordemos el dolor es dulce, y si nos ahogamos en un
breve y terrible absorber simultáneo del aliento, esa instantánea muerte es
bella. Y hay una sola saliva y un solo sabor a fruta madura, y yo te siento
temblar contra mí como una luna en el agua." J.C.
Nos encantamos. Somos piezas de un rompecabezas de dos piezas.
No dos mitades, dos piezas, no existen las mitades.
Yo estaba perdida en un cajón, era un paisaje gris o una foto fuera de foco.
Y algo nos unió y ahora somos un solo paisaje que se mueve y se llena de amarillo y se llena de rojo.
Ahora somos azul, metamorfosis de colores.
Y para mí, somos mar rompiendo en las rocas.
Y me gusta. Me encantás.
viernes, 13 de julio de 2012
Los raros
Te encontré y dejé de huir, y dejé de resistir. Ahora estoy en tus manos.
Estabas cerca y no te encontraba, no te veía, no te quería ver.
Las vueltas, los miedos, las personas en el camino,
y el estallido de nuestros egos mezclándose,
cediéndose el poder, alternados -este punto nunca es claro-
Vos sos para mí y yo soy para vos.
Y somos raros.
martes, 3 de julio de 2012
Un máster en fallidos
Lo que se piensa, lo que no se dice, lo reprimido, las ganas de algo, el miedo a algo, lo que se siente y cómo se siente.
Tenés un máster en fallidos. Y eso es lo único que nunca te falla, tu propio error, que no deja de ser la compulsión de repetición que te caracteriza.
No te vuelvas a equivocar, sale caro. Acordate como eran las cosas y acordate como querés que sean. Y calmate, por favor. Tu cabeza siempre va más rápido. Re-la-ja-te.
Se te ¿escapan? dos palabras, siempre par. Nunca una, nunca tres, nunca más. Dos.
Se escapan de noche, y se escapan a la tarde. La pertenencia. Ese "mi", y te golpeas la cara y la cabeza con lo que tenés a mano, cerrando los ojos y dándote cuenta del error, pero tarde.
Tan dañado...
Suscribirse a:
Entradas (Atom)